El Señor Brecht

AVERÍA
Debido a un incomprensible cortocircuito eléctrico, el que se electrocutó fué el funcionario que bajó la palanca y no el criminal que se encontraba sentado en la silla.
Como no hubo manera de solucionar la avería, en las ejecuciones siguientes el funcionario del gobierno se sentaba en la silla eléctrica y era el criminal quien se encargaba de bajar la palanca mortal.
EL PARADO CON HIJOS
Le dijeron: <<Solo te ofrecemos trabajo si te cortamos la mano>>.
Llevaba mucho tiempo en el paro, tenía hijos, aceptó.
Más tarde, lo despidieron y volvió a buscar trabajo.
Le dijeron: <<Solo te ofrecemos trabajo si te cortamos la mano que te queda>>.
Llevaba mucho tiempo en el paro, tenía hijos, aceptó.
Más tarde, lo despidieron y volvió a buscar trabajo.
Le dijeron: <<Solo te ofrecemos trabajo si te cortamos la cabeza>>.
Llevaba mucho tiempo en el paro, tenía hijos, aceptó.
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Ambos relatos están tomados del libro: El señor Brecht del escritor portugués Gonçalo M. Tavares, dentro de la serie "El barrio de los artistas". Si la muestra que os dejo no os invita a curiosear sobre este pequeño libro de 50 relatos breves (casi uno por página), quizá os convenza lo que todo un José Saramago dice de él: <<¡Tavares no tiene derecho a escribir tan bien con solo 35 años! ¡A uno le entran ganas de darle un puñetazo!>>.
Pasen y LEAN...

